
Una década de silencio creativo en lo individual llega a su fin para dar paso a una exploración profunda sobre el aislamiento y la piel. Guillermo Meda regresa a las salas de exposición para integrarse a la Red de la Imagen de FOTOSEPTIEMBRE 2026, presentando una serie que desnuda la introspección humana frente a la naturaleza indomable.
Tepic se convierte en la sede de este reencuentro el próximo jueves 10 de septiembre a las 18:00 horas, específicamente en el segundo piso de la Ciudad de las Artes Indígenas. El recinto, ubicado en la avenida México Norte, abrirá sus puertas para albergar una propuesta que trasciende la simple captura de luz para transformarse en una geografía del sentimiento.
Esta colección, titulada Latitud Obsidiana, nació en la quietud forzada del año 2020 cuando el mundo se detuvo por la crisis sanitaria. “Esta serie comenzó precisamente en la pandemia, con el tema del aislamiento, de la introspección y la debilidad del cuerpo como territorio”, relata Meda, quien ve en estas piezas un reflejo de la vulnerabilidad compartida.
Durante el año 2024, el proyecto cobró una nueva dimensión al presentarse en el Museo Archivo de la Fotografía de la capital del país, integrando más escenarios de origen volcánico. La fuerza de la piedra oscura y el fuego antiguo sirven como metáfora para narrar la persistencia de la vida en entornos que parecen estériles, pero rebosan de historia mineral.
Meda confiesa sentirse feliz de mostrar esta obra íntima compuesta por diez imágenes que resumen cuatro años de búsqueda visual incesante. Sólo el espectador podrá descifrar el lenguaje de las texturas que conforman esta bitácora personal, la cual marca el retorno de un autor fundamental para la narrativa fotográfica contemporánea.

