En una Quinta Nena sin silla libre, Juan José Sierra Álvarez, presidente nacional de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), puso sobre la mesa la cifra que más eco tuvo en la tarde. Con datos que atribuyó al Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), dijo que de cada 100 pesos con que la gente salió de la pobreza en México, 75 llegaron por un salario y apenas cuatro por los programas sociales. «Ya lo dijo el INEGI, no lo dijo Coparmex: el mejor programa social que existe en México es el empleo formal», remató.
Sierra Álvarez vino a Tepic a tomar el compromiso al consejo directivo 2026‑2028 del Centro Empresarial Coparmex Nayarit, que desde este miércoles encabeza el ingeniero Luis Florentino Parra Parra. Parra recibe la estafeta de la licenciada Liliana Verónica Hernández Magallanes, primera mujer en presidir el organismo en sus 55 años de historia. En el presídium de la asamblea anual ordinaria estuvo también el gobernador Miguel Ángel Navarro.
El dirigente nacional describió un país que sostiene su empleo en la informalidad. Las micro, pequeñas y medianas empresas (MiPymes), unos 5.5 millones, generan el 70 por ciento de los puestos de trabajo, pero la informalidad ronda ya el 56 por ciento y sigue al alza. «Es como si fuéramos en un barco en el mar y tiráramos el ancla», comparó. Añadió que millones de esos trabajadores se quedan sin ninguna prestación social y que, según la misma fuente, el efecto de los apoyos gubernamentales ha sido mínimo para sacar a la gente de la pobreza y nulo en la pobreza extrema.
Para que México resulte atractivo a la inversión, enumeró tres pendientes: seguridad, certeza jurídica y energía. Calificó la extorsión como «el delito que mata a la MiPyme». Con datos del observatorio judicial de la Confederación, apuntó que siete de cada diez empresas socias ya resienten la reforma judicial en sus decisiones de inversión. También recordó lo que les dijeron en el Departamento de Energía, en Washington: «Ustedes quieren ser un socio confiable, tengan luz». Advirtió que el déficit del paquete económico 2027 pone en riesgo la calificación crediticia del país y pidió a los empresarios no perder de vista su entorno: «No podemos ni debemos aspirar a una empresa de éxito en una sociedad fracasada».
Navarro Quintero dijo coincidir con el diagnóstico («es momento de decirnos la verdad para encontrar soluciones reales a problemas delicados») y pidió a Sierra Álvarez ser «aliado permanente» de Nayarit. Le encargó además que, en su trato con la Presidenta de la República, cuide que los empresarios nayaritas no queden al margen de las inversiones que llegan de fuera, entre ellas los 180 mil millones de pesos proyectados a nueve años y cerca de 10 mil millones de dólares en el ramo turístico. Sobre la informalidad, coincidió con el invitado: quien trabaja fuera de la formalidad también usa luz, agua y drenaje, y también tiene que aportar.
Antes, Hernández Magallanes rindió cuentas de sus dos años al frente del centro empresarial. «La suma de voluntades transforma espacios, fortalece instituciones y construye legado», dijo para resumir su gestión. Según el informe proyectado en la ceremonia, en ese tiempo se rehabilitó el edificio, una terraza que llevaba años sin uso pasó a ser la Terraza 55, se preparó la reforma de 37 de los 74 artículos de los estatutos y se fortalecieron los mensuales desayunos de socios.
En la costa, la delegación Riviera Nayarit suma 73 socios y está por convertirse en centro empresarial propio en Bahía de Banderas.
Al despedirse, informó que el sindicato patronal robusteció su hemeroteca con la confección del libro que rescata los 55 años del organismo en Nayarit y les pidió no quedarse en la butaca: «Participemos, propongamos, presionemos con responsabilidad». Reconoció que ser la primera presidenta «fue un reto» y dejó una frase para el relevo: «Los cargos son pasajeros, pero las instituciones permanecen».
Parra Parra llegó a Coparmex como consejero hace unos cuatro años. Abrió su mensaje agradeciendo a su esposa y a sus hijos, y luego definió al organismo como «una comunidad que escucha, conecta, representa y ayuda a crecer». Dijo que asume el cargo con orgullo, «pero también con humildad».
Su primer compromiso mira hacia dentro: abrir espacio a jóvenes y mujeres empresarias y lograr que los socios participen, porque una institución fuerte, dijo, «no depende solamente de quien ocupa la presidencia». El segundo es dar a las empresas socias profesionalización, innovación y vínculos para hacer negocios entre ellas.
El tercero tiene que ver con el gobierno. Habló de una agenda de competitividad que dé seguimiento a los proyectos estratégicos del estado y de una relación con el Ejecutivo basada en el respeto, el diálogo y las propuestas. «Coparmex no está para confrontar por sistema, pero tampoco para renunciar a su responsabilidad de representar con firmeza al empresariado», advirtió. Habrá acuerdos donde haya coincidencias y, donde no, diferencias expresadas «con argumentos».
El último compromiso apunta a la elección de 2027: promover una ciudadanía informada que participe, sin que el organismo tome partido. «No se trata de decirle a la gente por quién votar», aclaró. Parra Parra dijo que no quiere construir «una Coparmex alrededor de una persona» y cerró con una invitación a quienes todavía no forman parte del organismo: «Acérquense. Conozcan a Coparmex, conozcan a sus empresarios y conozcan las oportunidades que podemos construir juntos».




