
El suministro hídrico en la capital nayarita enfrenta un rezago estructural que amenaza la continuidad del servicio en los hogares. La red de agua potable presenta fracturas técnicas que se traducen en fugas constantes y una presión insuficiente para abastecer a la periferia y el primer cuadro de la ciudad.
Óscar Medina, regidor en el Ayuntamiento de Tepic, advirtió que la infraestructura actual depende de materiales que han superado su vida útil por décadas. Según su análisis, el uso de asbesto en tramos estratégicos de la tubería representa un sistema obsoleto que ya no responde a las demandas de una población en crecimiento.
La problemática se agudiza en los asentamientos cercanos al Acuaférico Sur, donde la degradación de las líneas de conducción es más evidente. El representante popular señaló que el deterioro físico de las válvulas y tuberías primarias impide que el líquido llegue con la fuerza necesaria a las tomas domiciliarias.
Mediante la recuperación de un proyecto técnico diseñado en años previos, el regidor enfatizó la urgencia de inyectar capital para modernizar los tanques de almacenamiento y redistribución. “Es necesario rehabilitar las líneas de conducción y construir dos nuevos pozos en el acuaférico sur”, sentenció Medina al reconocer que la falta de recursos frenó estas acciones en el pasado.
Sólo con la sustitución integral de pozos dentro del casco urbano se podrá mitigar el desabasto que afecta al Centro Histórico y a más de 40 colonias. La vulnerabilidad del manto acuífero en el Valle de Matatipac exige una intervención inmediata que priorice la eficiencia hidráulica por encima de los parches administrativos provisionales.

