Junto a la playa, el mar dejó su huella en las parcelas de Tecuala. Las marejadas de los huracanes Polo y Rachel ensalitraron las tierras de la orilla, y a dos semanas de que arranquen las siembras los productores del municipio todavía no saben cuánto podrán cultivar.
El salitre no es el único problema. El temporal fue atípico y llovió menos que el año pasado, de modo que la tierra no tiene la humedad que necesita. A eso se suma la falta de créditos para habilitar el ciclo.
Lucio Santana, representante de los frijoleros y sorgueros de Tecuala, advirtió que con esas dificultades algunas hectáreas podrían quedarse sin sembrar.
En otros años, el municipio siembra entre 10 y 12 mil hectáreas de frijol y entre 17 y 18 mil de sorgo. Para el próximo ciclo, ambas cifras podrían bajar.

