Pérdidas económicas constantes y afectaciones a la dinámica comercial enfrentan los locatarios de la Central de Abastos debido al incremento de hurtos menores dentro de las naves de venta.
Entre las causas principales detectadas por los propios vendedores, destaca la presencia recurrente de personas en situación de calle o con problemas de adicción, quienes sustraen productos e insumos para malbaratarlos de forma inmediata.
Explicó el presidente de la Unión de Comerciantes de la Central de Abastos en Tepic, Nicolás Gutiérrez, que el cuerpo de seguridad interna interviene cuando se detecta el delito en flagrancia para poner a los responsables a disposición de la autoridad competente, según el valor del monto robado.
Un aspecto crítico denunciado por los afectados involucra el atraco de pertenencias a clientes, acumulando casos donde equipos telefónicos con valor superior a los 20 mil pesos terminan permutados en el mercado ilegal por dosis mínimas de estupefacientes.
Sólo mediante un reforzamiento en la vigilancia preventiva y la presencia permanente de las fuerzas del orden se logrará frenar este delito que afecta de manera directa el patrimonio de los pequeños negocios locales.

