Secretaría de Salud reportó una capacidad de respuesta de 455 unidades médicas, integrada por 262 del IMSS-Bienestar, 109 del IMSS ordinario, 20 del ISSSTE, 12 del DIF, una de la Secretaría de Marina y otras unidades del sector privado contempladas en el operativo
Ante el riesgo que representa el huracán Simón para Nayarit, el Gobierno estatal habilitó 218 planteles educativos para funcionar como albergues temporales y llamó a los municipios en zonas de riesgo a acelerar la evacuación de sus habitantes, con especial atención a las personas adultas mayores.
El llamado se formuló durante la sesión del Consejo Estatal de Protección Civil, donde Beatriz Ruiz Huerta, secretaria de los Servicios de Salud de Nayarit, informó que los planteles destinados a refugio han sido monitoreados por la Comisión Estatal para la Protección contra Riesgos Sanitarios de Nayarit (COESPRISNAY). De acuerdo con la funcionaria, las escuelas cuentan con drenaje, han recibido procesos de cloración y se encuentran en condiciones para responder ante una emergencia.
El reto inmediato, según expuso la funcionaria, es conseguir que quienes viven en zonas vulnerables puedan llegar a ellos a tiempo antes del impacto del huracán.
“Cuando hemos tenido eventualidades vamos casa por casa y nos damos cuenta que el adulto mayor no pudo salir porque no hubo nadie que lo sacara y ahora son los que nos merecen mayor atención y llevarlos a los refugios temporales”, señaló.
Por ello, solicitó a los presidentes municipales de las zonas bajo riesgo que coordinen las acciones necesarias para desalojar a la población antes del domingo, sin dejar atrás a quienes, por su edad o condiciones de movilidad, necesitan ayuda para abandonar sus viviendas.
En materia de atención sanitaria, la Secretaría de Salud reportó una capacidad de respuesta de 455 unidades médicas, integrada por 262 del IMSS-Bienestar, 109 del IMSS ordinario, 20 del ISSSTE, 12 del DIF, una de la Secretaría de Marina y otras unidades del sector privado contempladas en el operativo. A esa infraestructura se suman 168 elementos previamente capacitados para participar en las labores de emergencia.
Las autoridades prevén desplegar 36 brigadas, incluidas las de control de vectores, que realizarán recorridos casa por casa para brindar atención médica, distribuir insumos y efectuar acciones preventivas.
El operativo contempla también la aplicación de abate y la nebulización para el control de mosquitos, además de la distribución de kits para atender desastres. Para estas tareas, se informó que hay 20 vehículos disponibles.
La respuesta sanitaria incluye medidas para reducir los riesgos que suelen aparecer después de las inundaciones, cuando el contacto con agua contaminada y el deterioro de las condiciones de higiene pueden favorecer enfermedades.
Entre los insumos disponibles, las autoridades reportaron 8 mil 676 frascos de plata coloidal y más de 44 mil sobres de Vida Suero Oral, destinados a las acciones de prevención y atención durante la contingencia.
COESPRISNAY, por su parte, cuenta con una brigada de 51 elementos que intervendrá una vez que desciendan los niveles del agua. Sus labores incluirán la cloración y el saneamiento de las localidades afectadas.
La estrategia busca extender la atención más allá de las horas de mayor peligro y atender también las condiciones sanitarias que quedan cuando el agua retrocede.
Mientras se preparan albergues, unidades médicas y brigadas, el llamado de las autoridades se concentra en una tarea inmediata: que la población en zonas de riesgo no espere hasta el último momento para salir de sus viviendas y que las personas mayores reciban ayuda para ponerse a salvo.
En una emergencia meteorológica, contar con refugios e insumos es parte de la respuesta. Lograr que quienes más necesitan apoyo lleguen a tiempo a un lugar seguro es el desafío que ahora enfrentan las autoridades municipales y estatales.

