
La inseguridad y la falta de vigilancia en el Centro Histórico de Tepic mantienen en zozobra al sector comercial, particularmente a quienes se dedican a la joyería, así lo denunció el contador público y empresario joyero, Héctor Manuel Martínez Rosas, después de que uno de sus familiares fuera víctima de un asalto en un negocio de su propiedad sufriendo cuantiosas pérdidas.
Martínez Rosas explicó que este tipo de atracos impactan gravemente de forma económica y psicológica a los dueños de negocios y a sus familias, quienes ahora operan con temor constante ante el incremento de la delincuencia en la capital nayarita: “Yo pensé que nada más era en ciudades grandes como Culiacán, Guadalajara o la Ciudad de México, pero no, parece que ya está en todo el país y en este caso Tepic, porque la joyería para un ladrón es un cheque al portador; el oro está sumamente caro y con una sola prenda que roben ya es un dineral el que se llevan”, lamentó el entrevistado.
Especificó que la inversión en el ramo joyero es sumamente elevada, ya que surtir mercancía diversa puede requerir desde cientos de miles y hasta millones de pesos.
Explicó que al tratarse de robos totales, como el ocurrido la mañana de ayer miércoles en el Centro Histórico de Tepic, donde hasta la caja fuerte vaciaron: “La recuperación financiera es prácticamente nula, dado que las aseguradoras no suelen brindar coberturas para este tipo de giros comerciales”.
En este mismo contexto, el señor Martínez Rosas indicó que los delincuentes operan mediante un meticuloso trabajo de inteligencia: “Estudian los movimientos de los establecimientos, vigilan los horarios de apertura y cierre, y esperan el momento exacto para dar el golpe, a menudo actuando en grupos armados y superando en número a los defensores de los locales”.
Ante este panorama, el sector joyero hace un llamado urgente a las autoridades para redoblar la seguridad pública en las calles del primer cuadro de la ciudad, exigiendo una presencia policial constante que proteja tanto el patrimonio de los comerciantes como la integridad de las familias que diariamente acuden al centro de la ciudad.

