
Una comitiva de socorristas internacionales pertenecientes a la brigada Topos Azteca retornó a la entidad después de concluir su participación en las tareas de búsqueda y salvamento derivadas del movimiento telúrico en territorio sudamericano. La presencia de los especialistas se prolongó durante casi cuatro semanas en las zonas con mayores daños estructurales, donde colaboraron de manera voluntaria junto a delegaciones de diversos países.
Las cuadrillas internacionales coordinaron esfuerzos mediante células mixtas para agilizar la remoción de restos de concreto y la exploración de inmuebles colapsados. La intervención permitió extraer los restos de una veintena de personas sepultadas, así como lograr el rescate con vida de un ejemplar canino atrapado bajo los materiales caídos.
Pablo Vega Guzmán, integrante de la agrupación Topos Azteca, explicó que la brigada empleó tecnología avanzada como cámaras térmicas y sondas de inspección para ubicar señales vitales. Las elevadas temperaturas y las condiciones extremas del entorno complicaron las maniobras, limitando la localización de sobrevivientes humanos durante los trabajos en el sitio.
El desempeño de los brigadistas demandó un desgaste físico y emocional considerable a lo largo de extenuantes jornadas de labor continua. Los especialistas enfatizaron que la preparación constante resulta indispensable para cumplir con los estándares requeridos en misiones internacionales de emergencia, reafirmando su disposición para responder ante eventualidades futuras dentro y fuera del país.
Tras culminar la travesía, los brigadistas iniciaron un periodo de descanso familiar previo a su reincorporación a sus actividades laborales cotidianas. La delegación nayarita sumó con esta intervención una acción más en su historial de apoyo ante desastres naturales a nivel global.

